Estimados alumnos, con la colaboración de alguno de ustedes, hemos armado este blog, que nos permitirá un contacto mas permanente En el iremos colocando indicaciones trabajos, reflexiones y todo aquello que nos permita desarrollar adecuadamente el dictado de la materia. No duden en sugerir, criticar y aportar lo que consideren conveniente y necesario para obtener un buen resultado en este semestre y en esta materia.

Atentamente.

Prof. Ricardo del Barco
Profesor Adjunto

miércoles, 25 de junio de 2008

Los partidos politicos hoy. Contradicciones, transformaciones y propuestas.

1) Los partidos politicos son hoy reconocidos como instrumentos importantes o mejor aún como imprescindibles del sistema politico. Al propio tiempo se incrementan las críticas sobre su funcionamiento, la manera de reclutar candidatos, el manejo de los recursos económicos, la función de nexo entre electores y elegidos, entre otros tantos aspectos.-

Lo novedoso de esta crítica es que no se trata de la demoledora visión antipartidaria que se dió en el período 20 al 40, dentro de una crítica frontal e ideólogica al sistema democratico. El partido como instrumento no está en discusión, aunque todo lo esté y tambien la cuestión del monopolio partidario.,en materia de candidaturas.-Pero ademas de lo que llamaremos la crítica explicita, está la sustitución informal de los partidos,que es una manera implícita de criticarlos. Me refiero con esto a que una serie importante de transformaciones, tales como la video político, las encuestas preelectorales, los estudios de mercado, de imagen, las fundaciones y centros de estudios, los movimientos informales, acaparan una gran cantidad de funciones que antes cumplían o pretendían hacerlo, los partidos.-

2) Una característica notable y creciente en el ámbito de los partidos políticos argentinos, aunque no exclusiva ni excluyentemente en estos, pues el fenómeno se esta expandiendo en Occidente es que se privilegia el candidato sobre el partido. Al propio tiempo decrece la importancia, hasta casi su desaparición, de lo que denominaríamos el planteo doctrinario o programático.-

Tal vez lo más extraño, en una campaña electoral, son los partidos ofreciendo programas, porque estos no tienen mercado. Lo que si advertimos, son los candidatos, que proponen en primer lugar su propia imagen y en todo caso acompañan a la misma con alguna o algunas ideas fuerza, consignas, o una sola palabra de contenido simbólico-

Paralelo al accionar de los partidos, aunque a veces vinculado con estos, se da el ámbito de las fundaciones. En ellas transcurren una parte importante de las discusiones programaticas, formulación de planes de gobierno, discusiones técnicas, etc.. Acá advertimos una suerte de divorcio entre la acción de los partidos ,que se limita en gran medida de ser generadores de candidatos ,y las propuestas, o lo que podemos denominar el discurso tecnoburocrático que se da en otros ámbitos.-

3) Clásicamente solíamos decir que los partidos cumplían un rol de mediadores entre los electores y los elegidos, entre el ciudadano y los gobernantes.-

Es evidente que en este rol también se ha producido un cambio notable, porque la función mediatizadora se ha trasladado en gran medida a otras organizaciones y a otros ámbitos. Creo que es muy frecuente y cada vez se lo advierte con mayor claridad, la acción de los grupos interesados en determinado tipo de decisiones, que influyen sobre los órganos gubernativos o los cuerpos deliberativos. Este crecimiento del fenómeno de la presión transcurre básicamente al margen, por fuera,o al lado de los partidos. En buena medida son los medios de comunicación social,el medio y ambito de dicha presión. Medios de comunicación y comunicadores sociales se convierten en un instrumento y espacio nuevo,con el que y en el que se cumplen muchas de las funciones que antiguamente se le atribuían a los partidos políticos.-

4) Existe por otra parte, una creciente manifestación de lo que se a denominado en un neologismo, la Fujimorización de lo político. El proceso que en la anterior elección presidencial
peruana, mostró a un candidato prácticamente desconocido, con una estructura política apenas formal, es decir en términos reales sin partido, derrotar a los otros candidatos y convertirse en el Presidente del Perú. Este fenómeno que ha tenido varios procesos similares en la región y en el mundo, esta mostrándonos que ya no es necesario una estructura política previa, con una propuesta vastamente conocida.Parecería que se trata de un candidato que aparece en la escena política,con una actitud antipartido., diciendo básicamente mis antecedentes politicos son no tenerlos.-

Esta irrupción de figuras del mundo que denominaríamos de la no política al mundo político, que puede ser el ya citado caso de Fujimori en Perú, o de Berlusconi en Italia, para señalar algunas situaciones paradigmáticas, nos están mostrando una nueva manera de hacer política.Todo ello sin perjuicio de que es muy posible una reversión o modificación de este ciclo abierto hace algunos años.Para algunos analistas estaríamos de vuelta ,frente al fracaso de los intentos de sustitución de liderazgos políticos como los que hemos apuntado. No obstante la cuestión esta planteada y vale la pena considerarla.-

5) Clásicamente solíamos decir que un movimiento o mejor, que en determinadas circunstancias el movimiento aparece como un término claramente antipartido.Asi en la crítica a los partidos del periodo de entre guerra , la idea movimientista aparece como una idea antipartido. Podemos poner como ejemplo de movimiento en sustitución del partido político, al caso del franquismo español, en el cual los partidos políticos no podían existir y solo funcionaba el Movimiento Nacional.-

La propia idea de partido único se acomoda mas a la idea movimientista que a la de partido como organización que en competencia interpartidaria disputa el acceso a los roles de mando en la estructura del estado.-

Advertimos hoy una suerte de resurgimiento de la idea movimientista no ya como sustitución del partido, sino como complemento del mismo. La desideologización
contemporánea facilita este proceso que comentamos.

También aparace este movimientismo en la praxis política cotidiana,vinculado generalmente a reinvidicaciones muy concretas que abarcan a distintos sectores sociales y que en algun momento trascienden a la politica electoral.Pienso en el llamado caso MARIA SOLEDAD MORALES en Catamarca y las repercusiones electorales que esto tuvo,más alla de los partidos.

6) El impacto de los sistemas electorales sobre la estructura y funcionamiento de los partidos, es otro aspecto que debemos destacar. En efecto, sistemas tales como los de ley de lema, tachaduras e inclusiones ,han acercado el candidato a los electores al propio tiempo que han contribuido a la desestructuración de los partidos.-

7) ALGUNAS PROPUESTAS

A) Eliminar el monopolio de los partidos para la postulación de candidatos a cargos electivos. Con motivo de la última reforma constitucional propuse ante el Consejo de Partidos Politicos de Córdoba dicha modificación. Dicha propuesta decía:” -

Se garantiza a los ciudadanos la posibilidad de intervenir en los comicios, postulando candidatos, de acuerdo a los requisitos de ley.”- Se trataba de esta manera de dar sustento constitucional al no monopolio partidario de las candidaturas por parte de los partidos.En esa oportunidad recojía la experiencia de los años transcurridos entre la consagración de dicho monopilio en las cosntrituciones de Pcia (Cba l987),en la cual compartí ese criterio,y lo que la experiencia indicaba.Esta mostraba la necesidad de ampliar el espectro de propuestas.Tal vez se dirá que en la práctica,solo las canddidaturas sostenidas por los partidos tendrán chance.Pero lo importante a mi juicio es no cerrar legislativa o cosntitucionalmente esa posibilidad.Es cierto que dicha norma se consagra de otra manera,pero aun asi,estimo que es perfectamente posible la autorización legislativa para dichas candidaturas.En efecto,el nuevo texto constitucional FUNDAMENTOS: La existencia de partidos politicos garantiza el
funcionamiento del sistema democratico. La cantidad de los mismos debe depender exclusivamente de la voluntad de los ciudadanos y no de restricciones vinculadas a su desempeño electoral, el ciudadano decide premiando o castigando entre las distintas propuestas. Cuanto mayor son esas propuestas, más se aumenta la posibilidad de libre elección de los electores. Por esa razón tambien es que sin dejar de reconocer el valor de los partidos como instrumentos insustituibles del sistema democrático, se faculta a los ciudadanos y no solo a los partidos para la presentación de las candidaturas. Una distinción importante que hace la nueva disposición constitucional proyectada es entre personería y franquicias partidarias, la primera se otorga y se mantiene en un sistema de amplitud - sin atender al desempeño electoral -. La regulación de las franquicias queda en manos de la ley, que podrá tomar los recaudos necesarios para evitar un uso indebido o abusivo de los fondos públicos.-

DISPOSICIÓN TRANSITORIA: Dejanse sin efecto las disposiciones legales vigentes que disponen la cancelación de la personería politica de los partidos politicos, en razón de su desempeño electoral. Asimismo reintegrase la personería a aquellas agrupaciones politicas que se les haya quitado en razón de su desempeño electoral y dejense sin efecto todos los procesos judiciales o administrativos destinados a producir dicha cancelación.-

B) Contribuir a la formación politica. “La ley dispondra la creación en cada partido politico, de una Fundación para la formación y capacitación política y le asegurará fondos para su funcionamiento “.-

Entendemos que no puede consolidarse un sistema democratico adecuado a la realidad actual, si no se superan definitivamente las viejas prácticas basadas en la imrpovisación, antes que en planeamiento y la programación.-

La sociedad politica argentina requiere como toda sociedad moderna, cada vez más el aporte técnico y calificado que puedan nutrirle sus instancias de conducción. Así, es
fundamental la función de docencia cívica y de proyección programatica inherentes a todo partido politico. Por ello se hace necesaria la creación de fundaciones que tengan a su cargo el desarrollo de la capacitación politica de los ciudadanos, como así también la elaboración de análisis, proposiciones y programas, que fundamentados tecnicamente sean susceptibles de tratamiento y utilización por parte de los poderes públicos.-

Ellos reconocen antecedentes men las fundaciones politicas de la Republica Federal de Alemania. Así, en el campo politico de los cuatro grandes partidos populares democraticos que estan representados en el Parlamento Federal (Bundestag), existen fundaciones politicas que - no obstante sus diferencias ideologicas y filosoficas - consideran que su tarea común es contribuir a reforzar la democracia en la Republica Federal de Alemania. La base común obligatoria es el orden politico y social establecido en la Constitución. Actualmente existen cuatro fundaciones politicas: 1) la Fundación Friedrich Ebert (Friedrich - Ebert - Stiffung - FES - (vinculada al Partido Social Democrata); 2) La Fundación Friedrich Naumann (Friedrich - Naumann - Stiffug - FNS - (vinculada al Partido Democrata Libre); 3) La Fundación Hanns Seidel (Hanns - Seidel - Stiffung - HSS - (vinculada a la Unión Social Cristiana de Baviera); 4) La Fundación Konrad Adenauer ( Konrad - Adenauer - Stiffung ) (vinculada a la Unión Democrata Cristiana ).-

En la Republica Federal, las fundaciones promueven, en seminarios, cursos y encuentros, programas de formación politica para todos los grupos de la población.-

La Le Fundamental de Bonn tiene los siguientes principios: 1) Estabilidad politica con estas posibilidades economicas a través del equilibrio de los intereses socioeconomicos; 2) El sistema democratico sólo funciona con los partidos politicos que tienen una función institucional; por ello se prevé una ayuda y una financiación pública amplia: a) 5 M.K por voto; b) Donaciones sin impuesto hasta M.K 1.800 por persona y por año; c) Donaciones sin limitación (las de más de M.K 20.000 deben ser comunicadas al presidente del Parlamento
para su publicidad); d) Cuotas de afiliados; la Unión Democrata Cristiana, por ejemplo, tiene 730.000 afiliados, aportan 8 M.K por mes y el 96% pagan cuotas; cuenta con 1.200 empleados en tiempo completo, una organización moderna y tecnología de avanzada; 3) Democracia como forma de vida que presupone el consenso democratico. La formación politica abarca los siguientes aspectos: a) Información: b) Análisis de la realidad: c) Articulación de opiniones.-

Las fundaciones politicas existen alrededor de los partidos desde los años 50´. La SPD tenía la Fundación Ebert desde los años 1920; fué prohibida por el nazismo. La Fundación Konrad Adenauer existe desde 1956.-

Existe en Alemania Federal un financiamiento total por parte del Estado a estas Fundaciones de 360.000 M.K por año. Así, la FKA tiene el 40% y otro tanto la FE, y el 10% cada una de las restantes.-

A modo de ejemplo, destacamos que la Fundación Konrad Adenauer persigue fines - exclusiva e inmediatamente - de utilidad pública, sobre una base democrata - cristiana. Especialmente: Proporcionará formación politica; promovera la formación y perfeccionamiento cientifico de jóvenes talentosos y con adecuadas condiciones de carácter; a través de la investigación cientifica, elaborará bases para la acción politica; cultivará la cooperación internacional a través de informaciones, contactos y ayuda en plan de contraparte; apoyará esfuerzos en pro de la unidad europea; investigará la historia y eficacia del movimiento democrata - cristiano; mediante la edición de publicaciones, facilitará a la opinión pública los resultados de su trabajo.-

La Fundacón Konrad Adenauer utiliza sus posibilidades intelectuales personales y materiales para el cumplimiento de esas tareas.-

Las cuatro fundaciones politicas, no transmiten a los países en desarrollo las polemicas de politica interna de los cuatro partidos representados en el Parlamento Federal,
con los que estan vinculadas. Sin embargo, consideran que la competencia politica entre el gobierno y oposición, sobre el fundamento de un consenso básico acerca de los elementos esenciales de una constitución democratica en libertad, es uno de los elementos constitutivos fundamentales de la democracia. Por ello las fundaciones politicas, colaboran con organizaciones privadas y grupos sociales que de manera diversa trabajan para el bienestar de la población de sus paises.-

Por todas las consideraciones expuestas es que propiciamos la creación de estas Fundaciones, con dependencia orgánica de los partidos respectivos, que tengan como principal tarea la formación politica en sentido amplio, a partir de la difusión y explicación de sus contenidos doctrinarios y programaticos; elaboración de programas y planes sobre diversas áreas de gobierno. El Estado se encargaría de fiscalizar que las mismas cumplan con sus tareas especificas.-

Se trata de funcionalizar lo técnico y lo politico al nivel de operatividad necesaria y a los efectos de racionalizar el proceso de la toma de decisiones por parte de los poderes públicos.-

La creación y desarroll de estas Fundaciones en el seno de los partidos, constituye una necesidad de primer orden para coadyuvar a la integración politica de la población, así como tambien, el hecho de que tal función no se reduzca a motivar la adhesión doctrinaria, sino tambien, que se extienda a la docencia tecnico - politica, para generar y fortalecer la racionalización politica, a través del debate institucionalizado de opciones y propuestas.-

No hemos detenido en explicitar el precedente alemán sobre el tema de las fundaciones, porque si bien es cierto que nuestro despacho de minoría sobre el punto de la educación politica no será incluido al texto constitucional, nada obsta para que el legislador en el futuro prevea la fundación politica sobre las que estamos considerando.-

Los ciudadanos esperan hoy partidos que le señalen con claridad, objetivos claros y realizables. Que hagan el esfuerzo de promover a sus hombres más capaces y más honestos. Que no malgasten su tiempo en inútiles querellas internas o en la minúscula cuestión de las
apetencias de poder personal.-

Que entusiasmen a los ciudadanos en la gran tarea de participar en la vida politica. Que sean los medios idoneos para construir un país nuevo, antes que reeditar experiencias anteriores.-

Y todo ¿Porque?: Porque esta harto de la falta de metas concretas y factibles. Porque la incapacidad en el manejo de los negocios públicos y la corrupción en sus diversas fiormas, se ha convertido en moneda corriente, que envilece las relaciones entre gobernantes y gobernados.-

Porque las luchas facciosas por el poder han pervertido el sentido común mismo de la politica, en la que el poder es medio para construir el bien común. Y no un fin a cuyo servicio se hipoteca la vida y la hacienda de los ciudadanos.-

Porque la apatía y el desinteres politico, es tan malo como la pura exasperación y espiritu de revancha.-

DR. RICARDO DEL BARCO

"CRISIS DE LA REPRESENTACION Y EL NUEVO CIUDADANO”

CRISIS DE LA REPRESENTACION PARTIDARIA

Para exponer nuestro tema en relación a la crisis de la representación partidaria estimamos el mismo puede ser analizado en un contexto más amplio referido a la crisis general de la democracia representativa. No creemos que esta crisis implique necesariamente el fin de aquélla, pero sí estamos persuadidos en que forma parte de un profundo cambio que se opera aceleradamente sobre la sociedad, el Estado y la política misma.

La crisis afecta a la propia esencia de las democracias que surgieron hace cincuenta años sobre las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. Estas se asentaban sobre dos pilares : la democracia representativa y el estado de bienestar. Este tema de la representación fue el desvelo de los grandes clásicos del pensamiento liberal, Rousseau, Montesquieu, quienes estaban lejos de imaginar cómo tal régimen podía colmar las exigencias de un mundo moderno. Hubo que esperar hasta 1835 para que Alexis de Tocqueville descubriera este sistema como algo orgánico y consolidado.

Decimos entonces que a partir de allí se abrió un largo ciclo en el cual la democracia representativa, para subsistir, tuvo que transformarse permanentemente. En el primer periodo, el parlamentario, la aristocracia, la élite gobernante, nunca se sintió deudora de la opinión ni del sentir colectivo. Durante el ciclo del sistema de partidos, las masas canalizadas y fieles a su divisa partidaria, votan por el partido dando menor importancia al candidato y consecuentemente el representante obedece a la jerarquía partidaria. En nuestro tiempo aparece la democracia de la opinión pública en la cual la figura del candidato ocupa un lugar preponderante, soslayando la estructura partidaria o reconvirtiendo el todo o parte del antiguo partido en nuevas fuerzas encolumnadas detrás de la figura hegemónica.

La teoría política clásica nos señalaba al partido político como mediador entre el Estado aparato y el Estado sociedad: nos preguntamos en cuál de estas dos dimensiones se ha instalado la crisis.

Dentro del Estado sociedad, advertimos la indiferencia y abstencionismo de grandes sectores de la sociedad, hundimiento o reconversión de las tradicionales estructuras partidarias, fuerte corporización de la clase política que respalda sus propios intereses alejados de los anhelos populares, los nuevos debates que se han instalado en la sociedad ( ecología, bioética, seguridad interna y externa ) , que superan la formación de los representantes que acceden a los cuerpos legislativos, nuevos actores que se expresan en el mundo de la política pero que no provienen de las estructuras políticas tradicionales.

Dentro del Estado aparato, advertimos la aparición del Ejecutivo convertido en un monarca constitucional, el descenso del Legislativo transformado en un mero organismo técnico encargado de votar leyes, el peso del Presidente parece tan preponderante que ninguna fuerza social ni asociación intermedia se encuentra preparada para hacerle frente, algún autor le ha llamado “monarca republicano” que sólo depende de su cuota de popularidad.

LA ACTIVIDAD POLITICA Y LOS SONDEOS

Es así que cuando más se debilitan los cuerpos intermedios, más importancia adquieren los sondeos y consecuentemente más anticuadas se muestran las formas tradicionales de representación. En realidad somos los ciudadanos los responsables de prestarnos a un juego de espejismos que nos dispensa de toda otra forma de acción política. Como lo ha señalado un autor, Bernard Manin “los sondeos rebajan el costo de la representación política, exigen menos sacrificios que la antigua militancia, ocupan menos tiempo que las manifestaciones, suponen menos renuncia personales que la participación en la vida pública y se corresponden admirablemente con los criterios de una sociedad hedonista e individualista”. Por otra parte el hombre político, convertido en esclavo de las cifras, se preocupa por mantener su nivel o consolidar su cuota de popularidad, así es que sus discursos, sus actos, se ciñen a la búsqueda del mayor impacto sobre las encuestas. En medio de este juego la política no deja lugar para los proyectos, las ambiciones, los sueños ni aún para los compromisos ni los acuerdos.

En este sistema político que ofrece un espacio cada vez mayor a la personalización del poder, la designación de los líderes sólo puede tomar tres vías: primero, elecciones primarias al estilo norteamericano, segundo, poder de designación por parte del partido político, y tercero, diagnóstico de los sondeos. Nos preguntamos si estamos transitando una nueva etapa del sistema representativo; históricamente el parlamentarismo habría cedido protagonismo a la democracia de los partidos y actualmente aparece una verdadera democracia del público.

Podemos comparar estos tres sistemas desde varios puntos de vista y diversos criterios, a saber, a) la elección de los gobernantes, b) el margen de independencia de los elegidos, y c) la libertad de la opinión pública.

En relación a la primera etapa de la representación parlamentaria, la elección del candidato se formulaba intuitu personae ; en cuanto a la segunda etapa, referida a la democracia de partidos, primaba el voto partidista; en la actualidad, etapa de la democracia del público, se advierte la fuerte personalización dirigida a la figura del líder, constituyendo un contrato de confianza entre elector y elegido aunque éste no proceda de las estructuras partidarias tradicionales.

En cuanto al punto b) en relación a cómo la forma de designación del candidato va a determinar el grado de libertad del elegido, podemos referirnos a tres etapas. El patricio, designado por sus pares, actúa según los dictados de su propia conciencia. El militante, investido por el partido, está para aplicar el programa de aquél y someterse al mismo. El candidato actual, basado en su capital personal,es prisionero de la imagen que de sí mismo ha transmitido a los electores.

En cuanto a la libertad de la opinión pública, punto c), la misma ocupa en cada una de las referidas etapas una posición diferente. En la etapa del parlamentarismo, el impacto de la opinión pública podía ser ignorado por los elegidos. En el periodo de los partidos políticos, la opinión pública no constituye un actor social de importancia porque se divide siguiendo criterios partidistas. En cuanto a la democracia del público, aquí la situación se complica, toda vez que el voto traduce el estado de ánimo instantáneo de la opinión pública, pero como ésta es cambiante se corre permanentemente el riesgo de divorcio entre una situación política fija y el sentir popular que la representación institucional ya no expresa. De esto se deriva la gran importancia de los sondeos que informan al gobierno el estado de ánimo de los gobernados y lo obligan a tenerlos en consideración. Por otra parte también deriva en un sutil juego político que desorienta al electorado cuando vemos a líderes socialistas y populistas ejercer una defensa de la economía de mercado y a conservadores, bregar por aumentos sustanciales del gasto social.

Así nos preguntamos si estas nuevas realidades no representan el tan mentado fin de las ideologías y si el poder es una mera técnica para poner en práctica los deseos cambiantes de la opinión pública. Asimismo nos preguntamos si llegó el momento en que la soberanía popular tome en sus manos el destino de la Nación mediante el sufragio universal emancipado definitivamente de los partidos políticos. Nos preguntamos si a la vista de estas realidades podemos seguir hablando de un ”Estado de partidos” en la medida que dicho Estado, al decir de García Pelayo, “obtiene su legitimidad y funcionalidad democrática, sólo a través de la interacción entre el sistema de partidos y el sistema estatal ”. La existencia de un Estado de partidos supone que las principales decisiones gubernamentales son tomadas por personas que, o bien han sido elegidas por los ciudadanos dentro de una lista electoral partidaria, o bien han sido designadas por los partidos políticos, y ello nos promueve las siguientes reflexiones. Primero, ¿ hasta qué punto las decisiones se toman por parte de los políticos elegidos ? ; segundo, ¿ hasta qué punto las políticas públicas son llevadas a cabo por los partidos ?; y tercero, ¿ hasta qué punto el personal político es reclutado a través de los partidos y asume responsabilidad en cuanto representante de aquéllos ?-

Es aquí en donde se produce la quiebra del Estado de partidos que se manifiesta cuando menos en tres ámbitos: ámbito institucional, ámbito político global y ámbito de la sociedad civil.

AMBITO INSTITUCIONAL

Formalmente el grado de control de los partidos sobre las instituciones de gobierno es de vital importancia, puesto que si bien existen otras organizaciones o grupos que de algún modo ejercen funciones de control político, los partidos constituyen a través del control del Legislativo y el gobierno en general, el único centro suministrador de legitimación política. No obstante ello advertimos la creciente importancia que adquieren determinadas instituciones propias del sistema democrático moderno, no directamente ligadas al juego de la relación partido-parlamento-gobierno. Algunas de estas instituciones gozan de una capacidad de decisión cada vez mayor en el diseño de las políticas públicas, tal el caso del superministerio de Economía con su instrumento Banco Central en quienes recae el diagrama y aplicación de la política fiscal monetaria y sus necesarias implicancias en materia social y política general.

AMBITO POLITICO GLOBAL

El Estado de partidos implica una actividad direccionista del gobierno actuando como agente de los ciudadanos. Nos preguntamos ¿ hasta qué punto mantienen los partidos un grado de control sobre las estructuras sociales y económicas en su conjunto ? , ¿ hasta dónde llega la capacidad actual de los partidos para establecer las grandes directrices de la política económica ?.

Por una parte los partidos han aumentado notablemente su campo de actuación ya que se ven obligados a tomar posición ante todo tipo de problemas. Así es que grandes campos de la política son hoy competencia de los partidos políticos, pero por otro lado su protagonismo ha disminuido en relación a su entorno social y organizativo, en la medida que su capacidad para movilizar, negociar o incluso tomar decisiones políticas se ha reducido.

Cada vez resulta más intensa la presencia de otro tipo de organizaciones o estructuras que limitan el protagonismo de los partidos. Estas organizaciones (grupos de presión, corporaciones) ejercen su influencia desde afuera del sistema legal en la medida que su protagonismo político no encuentra reflejo alguno en el plano institucional.

AMBITO DE LA SOCIEDAD CIVIL

¿Cuál es el alcance de la influencia de los partidos sobre la sociedad civil, fuera de su actividad estrictamente institucional o gubernativa ? Advertimos que la presencia de los partidos en la sociedad civil se ha debilitado. Es cierto que las funciones de los partidos políticos nunca han sido monopolio exclusivo de ellos, pero actualmente tanto la voluntad de la integración de los ciudadanos como la canalización de sus demandas, se ha trasladado hacia diversos movimientos sociales o grupos de interés. Ello origina una doble consecuencia, tal como el abrir camino a la difusión de comportamientos políticos no convencionales y tal como facilitar la explosión de reivindicaciones corporativas. Por otra parte, si bien los partidos políticos continúan manteniendo casi íntegramente la función de reclutamiento del personal político, no sólo a los individuos electo-representativos, sino al conjunto de la llamada tecnoburocracia, por lo que es evidente la influencia cada vez mayor de hecho aunque no de derecho de los grupos corporativos o de interés. En otras funciones tales como la formación de las políticas públicas están siendo seriamente afectadas por el desarrollo de organizaciones a las cuales hemos aludido. En estas funciones los partidos políticos han perdido su carácter de protagonista principal, viéndose obligados a compartir su actividad o influencia con los grupos de interés y movimientos sociales, es decir, con organizaciones que no compiten en las contiendas electorales.

La cuestión clave a determinar es si la disminución de influencia de los partidos políticos y el consiguiente aumento de la influencia de otras organizaciones, implica o no un desafío al asentamiento del propio sistema de partidos. El problema no es tanto que los mismos compartan el control con las otras organizaciones, sino el que éstas vayan adquiriendo cada vez una mayor autonomía en su actividad y al mismo tiempo que los nuevos intereses e identidades se desarrollen independientemente y al margen de los partidos políticos.

Un sistema de partidos se funda y persiste por su capacidad para desarrollar sus funciones esenciales. La emergencia tanto de nuevos sujetos políticos como de nuevas demandas sociales al margen de los partidos, implica inevitablemente un desafío crucial al propio sistema.

Por ahora los problemas de los partidos políticos se manifiestan de modo más intensos en relación a lo que Easton llamaba los imputs, ello porque cada vez se muestran menos capacitados para dar respuesta a los dos imputs más importantes a ellos asignados: primero, comprender y hacerse portavoz de las demandas, particularmente las nuevas demandas cualitativamente diferentes a las existentes hasta ahora surgidas de la sociedad y segundo para canalizar hacia el Estado dichas demandas.

EL NUEVO CIUDADANO

Sabemos que la democracia representativa, imaginó un ciudadano con amplia autonomía y capacidad para discernir independiente de las presiones demagógicas el bienestar general de la República. Esta idea central fue la respuesta clave a las desdichas provocadas por los totalitarismos vigentes en el siglo pasado y un proyecto de sociedad basado en la seguridad, bienestar y pleno goce de derecho.

Más allá de los cambios acaecidos en los últimos treinta años en relación al estado de bienestar, estos valores subsisten mayoritariamente en la conciencia de los ciudadanos. En nuestra propia realidad nacional los derechos políticos establecidos en el siglo pasado que permitieron el sufragio universal de hombres y mujeres sirvieron para garantizar la defensa de los derechos civiles y sociales. No obstante ello, tras el proceso de incorporación de un número cada vez mayor de ciudadanos y ciudadanas a las contiendas electorales, se fue transformando la imagen de aquellos representados pretendiendo convertirlos de sujetos de la soberanía en un objeto de manipulación de las fuerzas del poder gobernante. El gran avance de los recursos tecnológicos, el poder de la imagen y generalmente la impropia disponibilidad de los recursos públicos, ha servido para engrosar las redes clientelísticas, desvirtuando el principio republicano del representante-representado. Como consecuencia, las contiendas electorales terminaron transformándose en una usina receptora de votos que manejan los expertos profesionales en estos temas. Estos nuevos asesores procuran instalar la imagen de un candidato, auscultando permanentemente las cambiantes tendencias de la opinión pública.

DEMOCRACIA REPUBLICANA Y CIUDADANO

Entendemos que el componente republicano de la democracia, es consecuentemente un atributo en la condición ciudadana que tiene la facultad de convertir las instituciones en creencias compartidas. No basta entonces con disponer de una buena constitución y buenas leyes, es necesario asimismo que el orden normativo viva en la conciencia de los ciudadanos como guía de su propio comportamiento. Un orden institucional sin ciudadanía creará una república restrictiva y oligárquica, toda vez que la ciudadanía significa un proceso progresivo de adquisición de derechos y obligaciones que suponen asimismo un proceso según el cual la acción política va modelando a la sociedad y a la cultura de un país en valores asumidos por el régimen de la democracia republicana.

EL PLURALISMO Y LA CRISIS DE REPRESENTACION

Interpretamos que el problema del pluralismo trata de la conversión de la pluralidad de grupos que coexisten en una sociedad heterogénea, en un sistema de pluralismo de partidos. El gran desafío lo constituye el hecho de convertir la pluralidad en pluralismo político, base de un buen gobierno republicano en cuyo seno interactúan dos o más partidos en el marco de un orden normativo y de reglas fielmente acatadas por gobernantes y gobernados. Por el contrario, las sociedades que no han instrumentados tales principios corren el riesgo de que coexistan en un clima de permanente confrontación.

En la historia política argentina de nuestro siglo y del anterior hemos asistido a incesantes antagonismos y enemistades. Más allá de las confrontaciones que provocaron los gobiernos de facto, las dictaduras militares en el pasado, y aún gobiernos civiles en los cuales siempre existieron coaliciones plurales enfrentadas con otras coaliciones plurales por el control del poder, pensamos que en nuestra realidad actual no hemos logrado aún el ansiado pluralismo. Ello debido a tres aspectos básicos de nuestra realidad política; primero, la tendencia a captar los adversarios para integrarlos en un nuevo movimiento; segundo, el progresivo debilitamiento de los partidos políticos ya referido que constituyen siempre la garantía de una democracia pluralista, y en tercer lugar, la tendencia a ejercer el poder con mayorías absolutas en detrimento de la opinión de las minorías. Esta forma de captación se corresponde ejemplarmente con los movimientos populistas en los cuales existe el liderazgo hegemónico del Ejecutivo también ya referido anteriormente.

El jefe movimientista es aquél que traza la línea demarcatoria entre los que están dentro del movimiento y los que quedan fuera de él, llevando al extremo la dimensión constitutiva de la política en la antinomia amigo-enemigo. La resultante del estilo movimientista se traduce en el intento de terminar con el sistema partidista, provocando gradualmente el derrumbe de la propia democracia de partidos, adoptando la práctica de la confrontación y descalificación de los adversarios.

Aún dentro de la crisis de la representación partidaria nos pronunciamos por el pluralismo del sistema de partidos, con la preservación de la identidad propia de cada agrupación que promueva la oposición competitiva y el diálogo crítico. El avance del estilo movimientista afecta el principio de la legitimidad democrática y republicana desvirtuando la coexistencia de mayorías y minorías y buscando incorporar en su seno a segmentos de aquéllas para construir el poder hegemónico.

EL DECLIVE DEL CIUDADANO Y LA DEMOCRACIA DE MASAS

El análisis de los problemas y las decisiones políticas, quedan exclusivamente en manos de quienes fueron elegidos para gobernar y grupos privilegiados cercanos al poder. La consulta al pueblo es casi inexistente, si bien es cierto que en la mayoría de los casos tal consulta no aportaría resultados positivos porque los gobiernos no tienen en sus preocupaciones la información y la formación de los ciudadanos.

El siglo XX que vio crecer en progresión geométrica las ciencias y la técnica, no aportó a la teoría teórica y práctica adelantos significativos en orden a la participación democrática.

Existe un consenso generalizado de aceptar como democrático un sistema que tiene el sufragio universal como única manifestación de la participación ciudadana. Desde los albores de la democracia el sufragio se fue extendiendo hasta llegar a abarcar la totalidad de la ciudadanía. Estimamos que el voto popular es una mínima parte, es apenas un comienzo, no representa ni siquiera el estado larval de la democracia que nos separa de los sistemas autoritarios.

Estamos persuadidos de la ineficiencia del voto universal y obligatorio, en tanto y en cuanto los ciudadanos no reciban la formación a la que tienen derecho y obligación. Si esta premisa se cumpliera veríamos desaparecer “la masa “ y surgir “la ciudadanía”. El masivo sufragio universal sin ciudadanos, no conduce necesariamente a la auténtica democracia representativa y por el contrario puede guiar a liderazgos hegemónicos y autoritarios.

Sabemos que el voto popular es presupuesto ineludible de la democracia pero no de correcto ejercicio democrático. La historia nos ha dado y aún nos da ejemplos de sistemas dictatoriales, autoritarios y totalitarios en Europa y América que paradójicamente se originaron en elecciones populares. Adolfo Hitler y su régimen Nacionalsocialista fue producto de un proceso electoral no cuestionado en su legalidad.

No se debe interpretar lo que afirmamos como intento de suplantar el voto popular por algo diferente, éste seguirá siendo la base de la democracia representativa, pero sin cultura cívica que lo haga inteligente, no conduce a resultados positivos. Existe una equivocada concepción sobre el significado del término “masa popular”; “masa” no es sinónimo de muchedumbre proletarizada y conglomerado irracional y sin formación. Puede y suele estar integrada por personas de distinto nivel cultural generalmente desvinculadas entre ellas y que no buscan ni intentan relacionarse. Cuando se trata de votar conforman un cuerpo homogéneo con miopía política que limita su análisis a puntos aislados, no discierne ni sintetiza, su característica es polarizar, estar a favor o en contra, generalmente no encuentra los términos medios, el razonamiento se vuelve sentimiento y por momentos desaparece en la irracional expresión de incondicionalidad al liderazgo verticalista.

Al decir de Sigmund Freud “las masas nunca conocieron la sed de la verdad, piden ilusiones a las que no pueden renunciar. Integrar una masa es toda una experiencia liberadora de pasiones reprimidas, produce una sensación gozosa a sus miembros al entregarse así, sin barreras, a sus pasiones y de este modo perder el sentimiento de su individualidad”.

Esto conduce a los caminos sin alternativas sostenidos con frecuencia por la propaganda política en su sentido más peyorativo. Dice Beltrand Russell que hay tres formas de ejercer el poder sobre los hombres: la fuerza física directa, la dádiva y recompensas y la influencia de la opinión. Son claras expresiones de la violencia que se ejercita desde el poder. Así la violencia física anula la voluntad, la violencia de la dádiva tuerce la voluntad y la propaganda engaña la voluntad. Decimos que en nuestra propia realidad nacional produce la lamentable práctica de la compra de voluntades mediante la dádiva, lo que implica lisa y llanamente la formación del clientelismo político y un desprecio a la voluntad misma de los hombres.

Así es que un eslabón constituido por el líder hegemónico, el verticalismo y la masa constituye una cadena que hace prisionero al hombre, no por dominación despótica sino por desindividualización masificadora que lo transforma de ciudadano protagonista en un elemento manipulable.

En tanto y en cuanto no se estructuren mecanismos ágiles para recibir en forma permanente la opinión del pueblo en general y en particular de quienes están más capacitados para emitir juicios especializados, no podemos decir que practicamos una auténtica convivencia democrática. Una mayoría masificada suele equivocarse con mayor frecuencia que una minoría formada e informada.

Un buen dirigente democrático que piensa en forma distinta que la mayoría debe reconocer que su pensamiento es minoritario e intentar ejercer una acción docente explicando los motivos de su disidencia, procurando convencer a los electores de que un cambio puede resultar favorable.

Estamos lejos de tales conductas. Nuestros dirigentes prefieren atarse al carro triunfal de la opinión mayoritaria.

El poder de las encuestas ya mencionado, potencia los errores de las mayorías masificadas. Un resultado favorable en una encuesta da al objeto de ésta un valor de verdad absoluta. A ese camino señalado por el estudio de opinión, se lanzan todos los dirigentes, no porque racionalmente estén convencidos de las ventajas, sino porque les conviene electoralmente y les permite continuar en sucesivos mandatos.

Han transcurrido más de veinte años desde que comenzara un nuevo sueño argentino; caída la última y feroz dictadura, creímos arribar a los fulgores de la democracia; no obstante cometimos el error de destronar la tiranía y la opresión para entronizar el personalismo político. Si bien mejoramos, no hemos ingresado aún a un camino de verdadera democracia, a las cabezas ejecutivas les fuimos entregando cada vez mayores poderes desdibujando el necesario equilibrio de aquéllos y soslayando la idea del ciudadano como central artífice y destinatario del futuro de la Nación.

Por: ERNESTO CORDEIRO GAVIER

Escenario público, ocaso de la política, nuevos discursos y permanentes desafíos.

“La opinión pública tiene la impresión de que los sucesivos gobiernos son impotentes para resolver los grandes problemas actuales y diseñar un porvenir se multiplican las medidas, las ayudas públicas, pero la desocupación no retrocede y la pobreza se agrava. La criminalidad y la delincuencia se incrementan en los barrios particularmente afectados. Engendran nuevos temores. Las desigualdades sociales sé profundizar en focos territoriales poniendo en peligro los vínculos y la cohesión social.

Además hombres y mujeres comprometidos con la política se revelan a menudo incapaces de realizar las profundas reformas necesarias, de adelantarse al futuro. Toman decisiones para el corto plazo, demasiado a menudo con una perspectiva electoralista.

Numerosas personas, por su parte, se quejan de la sobreabundancia de leyes y normas. Pero, ni bien ocurre un incidente o un imprevisto, reclaman que se legisle y tratan de identificar a los culpables. Es probable que esperen demasiado de la acción política cuyos límites no perciben claramente. La administración de la ciudad es una tarea cada vez más penosa debido a la creciente complejidad de los problemas, su interdependencia y la rapidez de los cambios técnicos que dificultan que se tenga suficiente distancia y se reflexione adecuadamente”

Comienzo este trabajo con una larga cita y una pregunta, a que país se refiere la descripción y en que momento esta situado él diagnostico? Es muy probable que el lector se responda, a nuestro país, hoy. En realidad se refiere a Francia 1999.La cita está tomada del Documento emitido por la comisión Social del Episcopado Francés, fechada el 17 de febrero de 1999.Esto nos ayuda a mostrar que esta suerte de malestar acerca de la política, no es un fenómeno exclusivamente local, uno de los tantos males atribuidos a nuestra atribulada convivencia nacional, y ni siquiera reducido a nuestra empobrecida América latina. Es algo mucho más generalizado y que podríamos denominar una crisis épocal, un amargo signo de nuestro tiempo. Ello no nos exime de responsabilidades, pero nos permite comprender el fenómeno en una perspectiva más global.

Nos parece advertir cinco aspectos de este fenomeno, ellos son

1)la declinación de la estima y del interés por lo politico en un proceso coextensivo a Occidente, se ha instalado em muestro medio, como resultado de un creciente individualismo hedonista, que privilegia el bienestar económico, el disfrute de lo privado y la huida de lo publico.

2)La política entendida como negocio, que permite el ascenso económico de sus protagonistas, desplaza al sentido de la política como servicio al bien común. Esta constatación refuerza el desinteres antes mencionado y alimenta un rechazo casi visceral a la actividad política.

3)la complejidad de los problemas contemporáneos, requiere una creciente participación de los técnicos, ello unido a una tendencia de los mismos a autonomizarse de la politica, conlleva el peligroso riesgo del dominio de una tecnoburocracia deshumanizada.

5) El fin del totalitarismo soviético, signó el comienzo del fin de los relatos ideológicos del siglo XX.La idea de un pensamiento único, que intentó instalarse en la última década del siglo que terminó, no alcanzo a dar sentido a las múltiples transformaciones y la variedad de los nuevos reclamos y de los nuevos protagonistas del escenario internacional.

Los discursos se centran en nuevos relatos que surgen de minorías diversas y de reclamos vinculados a problemas concretos, transitorios o permanentes. La idea que subyace, en una suerte de hilo conductor de los relatos fragmentarios, es que existe un mundo amenazado por la explotación irracional de los recursos y la bsuqeda exacerbada del lucro ( reclamo ecológico), amenazado por la creciente inseguridad urbana( reclamo de seguridad),por la precarización de las relaciones laborales y la insuficiencia de empleo( reclamo laboral) , por la inexplicable ruptura de vínculos básicos y aumento sostenido y permanente del consumo de alcohol y de drogas y adicciones diversas ( reclamo de sentido) y la biotecnología que en nombre del progreso científico, esconde el no tan disimulado planteo eugenésicos que dejaría fuera de juego a los imperfectos( reclamo de supervivencia).

5) El hombre solitario ,insatisfecho en la abundancia o desperado en sus urgencias básicas insastifechas, espectador pasivo de un mundo de virtualidades mediáticas, perdido en la multitud abrumadora de la globalización despersonalizadora.está en una nueva búsqueda. Búsqueda de una

La calidad del escenario publico está dada a nuestro criterio, por la amplitud del mismo, la pluralidad de actores legitimados para enunciar e intercambiar discursos y la correlación entre la palabra enunciada y la realidad vivida. Los actores a su vez se legitiman en tanto protagonistas y coconstructores de una sociedad abierta, que dignifica lo publico y ennoblece lo privado, respetando sus ámbitos y la lógica propia de cada uno de ello.

ANALFABETISMO MEDIATICO

A lo largo del siglo XIX, pero especialmente en la segunda mitad del mismo, la lectura y la escritura aparecen como las herramientas indispensables para hacer de un hombre iletrado un ciudadano. Aquel que adquiría en la escuela las habilidades que lo sacaban del analfabetismo, era casi de inmediato un sujeto capaz de integrarse efectivamente como parte del cuerpo político. En gran medida el maestro en su tarea de alfabetizar no solo se convertía en un instrumento de civilización sino también de ciudadanización

En este contexto el aprendizaje de la lecto escritura es una herramienta indispensable para acceder al primer escalón de la participación ciudadana, el sufragio. Es cierto que en nuestro país a diferencia de los países europeos, el sufragio no estaba legalmente limitado a los analfabetos, pero también es cierto que los mismos se encontraban en mucha mayor disposición de manipulación y exclusión electoral, propios de las practicas fraudulentas y por ello la adquisición del estado de letrado ,le permitía acceder a un mayor nivel de autonomía. Es también en este contexto que se da la asociación entre escuela pública, alfabetización y bibliotecas populares. El libro aparece aquí como instrumento de comunicación e incentivo a la formación de ciudadanía.

La aparición de un nuevo tipo de prensa a comienzos del siglo XX, caracterizada por las tiradas masivas de ediciones diarias o periódicas destinadas a crecientes cantidades de lectores, convertía una vez mas a la lectura como instrumento de participación en los procesos políticos y sociales de la época .La extraordinaria transformación en los medios de comunicación que significo la radio, no alcanzo a desplazar el significado crucial de la lectura para la vinculación del hombre con la sociedad. El gran viraje se produce a partir de la presencia de la T V alrededor de los sesenta y la creciente masividad de este medio que se da a partir de las décadas siguientes. El hombre que ve, el homo videns, en el análisis del politólogo Giovanni Sartori, hijo del video niño, desplaza a la lectura y la escritura del papel mediador que tenía en la llamada galaxia de Gutenberg. El hombre que ve, se contenta con imágenes, cada vez mas atractivas y espectaculares y el hombre que lee, se convierte poco a poco, pero aceleradamente, en una especie en disminución. Ello a su vez impacta en la construcción y formación del ciudadano, pues la política que tiende a ser cada vez más mediática, tiende a colocar a la política en el escenario, antes que en la plaza y a convertir al hombre en espectador desde la platea antes que activo protagonista en la plaza. No es extraño que la escuela perciba a los medios en especial al televisivo como un rival al que se le teme, aunque en secreto se le admira, En este nuevo escenario me parece que de nuevo la lectura puede convertirse y debe convertirse en un instrumento clave. Pero para ello hay que entenderla de una manera distinta. En primer lugar debemos formar un nuevo tipo de lector, más critico, mas audaz y mas imaginativo. Un tipo de lector que tenga capacidad de entender nuevos códigos de comunicación, que los nuevos medios le proponen y que sea capaz de asociar creativamente las posibilidades que dan la imagen, la voz y la palabra escrita .Un lector a su vez que sea capaz de preguntarse frente los textos, y no solamente retener memorísticamente los mismos, un lector que sea capaz de preguntar a los docentes a propósito de lo que los textos le sugieren y un lector que sea capaz de preguntarse a si mismo, que le dicen los mensajes que lee. Este tipo de lector a su vez, requiere una estrategia docente que lo habilite a producir sus propias palabras, cargadas estas de sentido y de interrogación y que sea capaz de expresarse con palabras propias que denotan su capacidad de apropiación de lo que ocurre como un actor significativo y no como un espectador aturdido.

Todo lo antedicho adquiere una especial significación frente al desarrollo creciente del Internet .La red de redes, vuelve a necesitar de los códigos de la lecto escritura para entrar a un mundo fascinante y prometedor. El hombre que ve, hijo de la TV ,ya no basta para dominar las posibilidades que la red le ofrece. Tal vez como en el contexto inicial, el reino de la palabra vuelve a adquirir significado, no como opuesto al reino de la imagen, sino como integ5rante de un universo mas amplio, donde la palabra escrita, la palabra dicha y la imagen se entrelazan en una nueva dimensión. Pero aquí hace falta un nuevo tipo de lector, que no solo sea capaz de descifrar este nuevo tipo de código, sino que sea capaz de insertarse creativamente en el. y es aquí donde la red de redes aparece como un poderoso medio de formación de ciudadanía.,pero también existe al posibilidad de nueva exclusión .La brecha digital se ensancha no solo por lo desigual de la distribución de la red en países y clases sociales ,sino porque la falta de formación adecuada del nuevo tipo de lector que el medio reclama, puede convertirnos en analfabetos mediáticos en lo albores del nuevo siglo.

Y así como los analfabetos del siglo XIX, se veían privados de ciudadanía, estos nuevos analfabetos pueden sufrir la misma privación ,aunque la ilusión mediática los convierta en espectadores pasivos de una telépolítica, cada vez mas mezcla de espectáculo y negocios

Alfabetización mediática y protagonismo ciudadano, están estrechamente ligados, vale la pena tomar nota de esta relación y obrar en consecuencia..

.. Ricardo del Barco.

Los Medios como nuevo espacio publico y los comunicadores como nuevos actores politicos.


LOS MEDIOS COMO NUEVO ESPACIO PÚBLICO Y LOS COMUNICADORES COMO NUEVOS ACTORES POLITICOS

Una de las características más notables de nuestro tiempo es la creciente desafección de los ciudadanos por la política unida a una desvalorización de los instrumentos institucionales de participación política entre los que se destaca a los partidos políticos .Al mismo tiempo observamos un extraordinario desarrollo tecnológico de los medios de comunicación y una importancia creciente de los mismos en la sociedad y en la percepción ciudadana.

Naturalmente que este proceso, bastante generalizado, no se lo vive de la misma manera y con igual intensidad en todas partes. Por ello me limitaré en esta ponencia al examen de la situación argentina en el espacio temporal de 1983 al 2006.Como a su vez el período examinado que abarca casi un cuarto de siglo, tiene momentos bastantes diferenciados, propongo cuatro etapas, a saber:

1) El redescubrimiento de la democracia (1983 –87).

2) El enfrentamiento con las dificultades (1987.1995)

3) Continuidades y rupturas (1995. 2001)

4) Crisis y consecuencias (2001-2006)

En cada uno de estos momentos procuraremos examinar las características del escenario público y el desenvolvimiento de los actores políticos en el mismo.

1) El redescubrimiento de la democracia (1983 –87).

Cuando Argentina inicia su proceso de recuperación o refundación democrática en 1983, se mueve en un contexto internacional de revaloración de los sistemas democráticos y de rápido deterioro y sustitución de los regímenes militares de la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional o Regímenes Burocráticos Autoritarios. Se vive una suerte de despertar político y de interés por lo político que se traduce en una presencia activa, interesada y dinámica del ciudadano en el espacio público. Para decirlo de una manera clásica, el ciudadano se hace presente en el ágora luego de un prolongado tiempo de silencio. En este contexto los medios de comunicación estimulan la presencia ciudadana en el espacio publico y a su vez dan cuenta detallada de la misma. Es importante recordar a su vez que en el desarrollo tecnológico de los medios, contábamos desde hacia un lustro con la TV color, cuya presencia fue saludada en la euforia mundialista del Mundial del 78.

No obstante lo antedicho y sin perjuicio de una marcada presencia ciudadana, manifestada en un proceso de masiva afiliación política, gran concurrencia a actos públicos en la campaña electoral de 1983 y 1985 e intereses por los temas políticos ,cuyo tratamiento merecía importantes espacios en los medios de comunicación, encontramos señales de un nuevo estilo político. Me refiero al comienzo de un proceso llamado “norteamericanización de la campaña electoral”, que uno de los partidos políticos que participan de la campaña, la UCR, cultiva con singular destreza, sin perjuicio de mantener el tradicional estilo de campaña basado en la presencia del partido político y sus seguidores en multitudinarias manifestaciones en el espacio publico.

Es en este nuevo estilo y en el uso del marketing político, donde encontramos, al comienzo de manera incipiente, un redibujamiento del espacio publico, este se ira transformando en escenario, donde actúan actores, conforme a las reglas del espectáculo en lugar de ágora donde debaten los ciudadanos. Para decirlo de una manera metafórica, el ciudadano ira dejando la plaza, para sentarse en la platea. El medio de comunicación es concebido como aquel que da cuenta de los haceres políticos de los que en la escena pública plantean sus propuestas. Pero ello ira perdiendo fuerza y significación en la medida en que se acreciente un proceso de mediatización política. Este proceso me permito caracterizarlo como aquel que transcurre en el medio y sujeto a las reglas del mismo, donde ya no tiene importancia el contenido del discurso, sino su forma, mediaticamente agradable e impactante, y la actuación del político en cuanto desempeño actoral. Repito que en este periodo encontramos los dos estilos, que luego del rotundo triunfo de la formula ganadora en octubre de 1983, se irán acentuando notablemente. Valgan algunos pocos ejemplos para ilustrar lo que venos sosteniendo. En la campaña presidencial, caracterizada por grandes concentraciones políticas al viejo estilo, la cada vez mas cuidadosa presentación del candidato y del discurso del candidato de la UCR, se contrapone a un discurso pensado solo para los que están en la plaza, sin atender a los que lo ven desde la platea.. El famoso episodio de la quema del cajón, protagonizado por Herminio Iglesias en el acto de cierre de campaña, sin pensar que este gesto fuera el causante de la derrota electoral, muestra con mucha claridad, el desconocimiento de uno de los protagonistas de la creciente significación del medio como nuevo espacio publico. El famoso debate televisivo entre Caputo y Saadi, en las vísperas de la consulta popular de 1984,fue otra oportunidad de confrontar dos estilos comunicacionales ,el del entonces canciller, que se desarrollaba en y para el espacio mediático y el del viejo caudillo que transcurría con el fervor de la plaza, sin tomar en cuenta el espacio en que se estaba desenvolviendo y haciendo caso omiso de los nuevos códigos comunicacionales que presidían el debate, en ambos ejemplos los contendientes perdidosos se desempeñaban en el espacio público sin tener en cuenta que este tenia un alto componente mediático.

Los acontecimientos políticos de aquellos primeros años mantuvieron a nuestro juicio una presencia declinante del fervor democrático ciudadano y su presencia en el espacio público, junto a una importancia cada vez mayor de los medios de comunicación. Quiero insistir en que el cambio se ira manifestando en que al comienzo el medio tiene a comportarse como tal, es decir dar cuenta de lo que transcurre en la arena publica ,la plaza, el parlamento, las concentraciones partidarias, etc. y luego el medio es el ámbito en y donde transcurre lo publico. En este último caso la plaza se convierte cada vez más en el set televisivo. Lo que importa no es, lo que es, sino lo parece que es, o lo que se muestra que es.

El escenario publico a lo largo de este período, tiende como he señalado, a situarse cada vez menos en el ágora y esta solo va teniendo sentido en el medada en que es reflejada en los medios. No obstante ello, los partidos políticos demuestran un fuerte presencia publica y consiguientemente los ciudadanos todavía miran al escenario político con entusiasmo.

2) El enfrentamiento con las dificultades (1987.1995).

El segundo período se encuentra enmarcado entre dos elecciones, la de gobernadores provinciales y renovación parcial de la cámara de diputados (1987) y la presidencial de 1995.En este periodo hubo cinco elecciones de gran importancia, además de las dos citadas, contabilizamos la presidencial del 89, las renovaciones del congreso del 91 y el 93, y la constituyente del 94.

La derrota del partido gobernante en 1987, pareciera devolver importancia a los mecanismos políticos institucionales y tal vez pudiera entenderse que estábamos en presencia de una reversión de la tendencia a la mediatización del espacio público, pero en realidad no es así. En efecto a partir de esta elección, el perdidoso de la elección del 83, se mostrara cada vez más hábil en el manejo de los medios y estos tomaran rápida conciencia de su creciente poder. Los contendientes políticos comprenden que sin perjuicio de los escenarios públicos tradicionales, el espacio mediático va siendo determinante y en él, la lógica del espectáculo será la regla que se impone a la lógica de la política.

Recuérdese que en la elección presidencial de 1989 los estilos de campaña serán de alto impacto mediático, la personalización de la campaña – es el candidato, no el partido el protagonista -, junto a la presencia casi obsesiva de la encuesta electoral, y el reducido mensaje de alto impacto mediático (entre otros “Síganme. No los voy a defraudar”).

Esta característica no desaparecerá, sino que por el contrario se ira profundizando, y continuará su marcha ascendente en el tercer periodo.

Pero no se trata de que los partidos y las dirigencias políticas, han aprendido a usar un nuevo estilo de campaña y han adoptado un nuevo discurso publico hecho a la medida de las necesidades del medio, cosa que también ocurre, sino que ciudadanos ,grupos, dirigencias de distinta índole y movimientos sociales de variado contenido y procedencia. Adoptan las nuevas reglas de juego.

Ellas indican que: a) aquello que no transcurren el medio, no existe .Luego lo importante no es lo que se dice o se propone, sino estar en el medio. b) los mensajes deben ser breves e impactantes. c) El espectáculo nunca debe estar ausente, d) lo que transcurre en la plaza, debe estar diseñado para ser visto en la platea.

El contexto internacional de este periodo se caracteriza por el derrumbe del imperio soviético y los cambios que signan el nuevo siglo .La vigencia de la democracia a escala planetaria, el proclamado nuevo orden internacional y la anunciada muerte de las ideologías.

No cabe duda que nada transcurrió como los mas simplificados anuncios, lo pronosticaron, pero indudablemente que los cambios impactaron el escenario político institucional .De todos ellos me permito señalar aquellos que contribuyeron de manera directa o indirecta a modelar el espacio publico y a perfilar los nuevos actores.

La desideologización y el pragmatismo, la crisis del estado de bienestar y la presencia vigorosa del mercado, el desinterés de lo publico y un fuerte sentimiento individualista, la creciente interdependencia a nivel planetario, las sucesivas y repentinas crisis y la necesidad de nuevos liderazgos (“los pilotos de tormentas”), son algunas de la características de los nuevos tiempos .Si hasta el momento advertíamos la importancia creciente del medio como un nuevo espacio publico, debemos anotar que los medios se convierten en actores políticos, al lado de o en lugar de los actores tradicionales. En ese contexto de perdida de antiguas certezas, decepción de reciente confianzas. “con la democracia se come, se educa, se vive......” y desconfianzas de los mecanismos representativos, los medios aparecen como los nuevos actores en los cuales se depositan la creencia y la confianza en su capacidad de hacer presente y solucionar demandas cotidianas de corto o largo alcance. El reclamo ciudadano va dirigido no al representante institucional, sino al más oído programa radial o al más visto programa televisivo, o se lo realiza en un formato que cautive la atención del medio. La manifestación, el corte de calle o el reclamo estridente, que pueda ser recogido e inserto en el espacio mediático su vez, el medio canoniza, acepta o rechaza el reclamo. La figura de aquella jubilada - Norma Pla -que de manera intuitiva y con una gran percepción del nuevo escenario, supo aprovechar y nutrir el escenario mediático con singular versatilidad, bien puede ser un claro ejemplo de lo que venimos diciendo, semanalmente los medios recogían desde el desmayo de la reclamante, hasta las lágrimas de un poderoso Ministro o los choripanes ofrecidos frente a la casa de la Moneda, en alusión no tan metafórica al titular de dicha repartición.

Si en el nuevo espacio publico y sus reglas del espectáculo transcurrían gran parte de la política no es extraño que los programas “no políticos” fueran los que recogieran mayor presencia política, el humor, la audacia y la trasgresión ganaban cada vez mas espacio .Desde camas y bañeras, en equívocas visitas, se realizaban consideraciones políticas o transcurrían entrevistas de igual naturaleza, que luego se prolongaban en espacios donde ocurrencias festivas y desempeños de alguna veta artística real o presunta del candidato o dirigente, culminaban la presencia publica de los mismos.

En este período es donde se advierte con claridad el cambio de lugar del escenario público y el estilo del mismo. El desplazamiento del ágora al escenario mediático, esta

consumado ,y los actores políticos en él se desempeñan conforme a la lógica del espectáculo .Anoto además un fenómeno que se produce en esta etapa y perdura hasta el presente, la creciente publicitación de lo privado ,contracara de la privatización de lo publico .Lo que denomino publicitación de lo privado, o dicho en términos clásico los problemas del oikos discutidos en el ágora ,lo más grave que encierra es la sustracción de las cuestiones publicas al debate publico .Por supuesto la lógica de espectáculo se ve reforzada con este estilo. Digo entonces que frente a este fenómeno, el ágora se convierte en una suerte de gran “conventillo mediático”. Doy razón de esta expresión, el conventillo, como sabemos era esa unidad de vivienda, a comienzos del siglo pasado, en la que compartía varias familias de escaso recursos, las habitaciones de una antigua casona y el patio era el lugar obligado adonde se proyectaban las rencillas y los afectos privados, que trascendían los estrechos límites de la habitación privada. Los medios sirven de sostén a este conventillo, donde se entrecruzan decires y vidas privadas, mostradas sin tapujos y con una estética que nos recuerda al viejo sainete criollo. No es necesario decir que los medios, no solo actúan como tales en este contexto, sino que se convierten en actores y voceros de ese colectivo incierto que se lo denomina “la gente”.

3) Continuidades y rupturas (1995. 2001)

El periodo se enmarca entre una elección reelectiva y la más grave crisis institucional de la época democrática, que incluyó el retiro anticipado de Fernando de la Rua.

Hablamos de continuidades en primer lugar porque el formato altamente mediático de la política argentina, se mantiene y profundiza, incorporando nuevas adquisiciones. Si comparamos las elecciones del 95( reelección de Carlos Menem) y la del 99 (triunfo de la Alianza) advertimos un crecimiento exponencial del Marketing Político .La ultima elección mostró, como lo han destacado los estudios especializados, el clímax de lo mediático, situación que se prolongó a lo largo de los años de gestión delaruista Destaco que en este período se produjeron dos hechos entre otros ,que merecen ser destacados por su alto impacto mediático .el primero es la creación del FREPASO, con un desempeño electoral significativo en 1995 y como parte de la Alianza ganadora en 1999.Acá nos encontramos con un verdadero ejemplo de Partido mediático, cuya nacimiento, crecimiento y desaparición ,mostró los logros y la debilidades de un emprendimiento de tal naturaleza .El segundo ejemplo, lo constituye las elecciones de Octubre del 2001,en la renovación parcial de la Cámara de Diputados de la Nación ,en la apareció el llamado “voto bronca”. A mi juicio, este voto, fue en gran medida una expresión de lo que he denominado “el partido mediático de la bronca”, que nació y se desarrollo a través de los medios. Los mismo publicitaron y cultivaron el llamado fastidio o bronca de la “ gente”,colectivo impersonal que fue interpretado por los medios Los candidatos ,tales como famosos muertos ,Alberdi Sarmiento entre otros se daban la mano con Clemente y la mulatona, personajes ficcionales ,que aseguraban, especialmente el primero ,el no robo atento a que era manco .Debo anotar también una “ inteligente” campaña mediática, que entre otras vías se desarrollo por correo electrónico demostrando una mentira, tal como, que si se votaba en blanco se beneficia a los partidos que recibirían mas dinero del fondo partidario permanente, y por tanto había que anular el voto ,poniendo los aludidos candidatos o colocando en el sobre algún elemento espurio o el recuerdo del ascendiente materno de los candidatos tradicionales. De esta manera se estimuló la anulación del voto, cosa que ocurrió en una proporción hasta entonces nunca alcanzada en nuestros registros electorales .Cumpliendo la auto profecía mediática de que en esa elección el fastidio ciudadano se manifestaría a través del voto bronca- No estoy diciendo que todo esto ocurriera sin ningún asidero en la realidad, pues era y es evidente que existía y existe un malestar frente a la dirigencia política y los partidos políticos, si no que hubo una alta responsabilidad mediática en lo producido.

4) Crisis y consecuencias (2001-2006)

El período comienza con una crisis que se manifiesta como tengo dicho con la renuncia del presidente en medio de la llamada rebelión de las cacerolas y abarca la turbulenta transición que consumió tres presidentes, e incluyo el default mas traumático de la historia de la república .Las reglas electorales que debían presidir la elección presidencial mostraron a su vez un grado de confusión, de variación y de inseguridad que llevaron a una elección presidencial en abril del 2003, con una suerte de sistema no prescrito que se denominó “neolemas”, donde tres candidatos de un mismo partido se presentaron como candidatos de partidos distintos. Como sabemos la doble vuelta electoral no se realizo pro que el ganador de la primera vuelta, el ex presidente Carlos Menem, declino de participar en la misma y el perdedor de la primera vuelta resulto electo como presidente. Ello se debió a que según la previsión o mejor, la imprevisión del Código Nacional Electoral, frente a una situación como la que se presentó. Digo esto por que en la anterior disposición al respecto, que rigió para la elección de 1973, si estaba prevista, que frente a situaciones como esta, la segunda vuelta se realizaba entre el segundo y el tercero. He mencionado esta situación porque aquí se produjo una de las novedades más significativas de tipo institucional, producida en gran medida por un hecho mediático. Me refiero al impacto de la encuesta preelectoral y su impacto en el acto propiamente dicho del sufragio. Todos sabemos que desde hace ya muchos años y con un razonable grado de precisión, sabemos las tendencias del electorado, bastante tiempo antes de la elección. Pero este ha sido el único caso en que una encuesta, terminó reemplazando a una elección así se explica que al saber de antemano los candidatos primero y segundo la primera vuelta, cual sería la inclinación del electorado, obraron en consecuencia-Mas allá de las responsabilidades personales de los candidatos, me parece que aquí ocurrió lo que los autores del recordado film ficcional “Sentencia Previa”, habían planteado. En el film, como se podía conocer de antemano los crímenes que iban a cometerse, los sancionaba antes de que ocurrieran .Aquí, la encuesta nos “anticipaba” el resultado de la segunda vuelta y en consecuencia era mejor no hacerla. Esta sacralización de la encuesta que nos ha lleva do hasta convertirla en una sustitución del sufragio, nos llevó al “ahorro de una elección”, pero generó en el gobierno resultante una suerte de complejo de minusvalía originaria, que lo llevó a revalidas indirectas, haciendo suya cada una de la competiciones electorales que se realizaban, aun que ninguna de ellas, ponía en cuestión la legitimidad presidencial.

Debo señalar también que en esta etapa se presenta la desarticulación final del sistema de partidos en Argentina, proceso que comenzó a insinuarse en la derrota de la UCR en la elección de 1987 y que se fue acentuando en cada uno de los períodos posteriores. Mas allá de la permanencia formal de mucho de los partidos tradicionales, las profundas modificaciones, desprendimientos, alianzas ad hoc y emprendimientos electorales al solo efecto eleccionario, unido a los desplazamientos que los españoles denominaron “transfugismo político”, los ecuatorianos “camisetazo” y que nosotros atento a acontecimientos recientes podemos denominar “la borocotización de la política”, han contribuido a desplazar el ágora a los medios y estos se han convertido en el “verdadero espacio publico”, ya que solo existe lo que esta allí y los actores se legitiman por su aparición en los medios y su lucha por permanecer en los mismos. Algunos han señalado que la crisis del 2001, devolvió el ciudadano a la plaza, pero me permito recordarles que mas allá de lo genuino de la rebelión ciudadana, que se expreso en la rebelión de las cacerolas, ello no habría tenido la repercusión que alcanzó, sin la evidente connotación y protagonismo mediático que tuvo.

Debo señalar que en este periodo además de mantenerse el tipo de escenario publico mediático y el rol de actor político de los medios, ambos se acentúan. En efecto la aparición de un nuevo estilo de presencia política, caracterizado por el “ganar la calle”, ya sea en forma de piquetes, manifestaciones y cacerolazos, hizo de los medios a actores privilegiados, porque sin ellos muy poca o ninguna trascendencia hubieran tenido estas formas de presencia publica.

Conclusiones:

Desearía plantearlas a manera de hipótesis, que susciten la discusión y no como axiomas o afirmaciones dogmáticas, que impidan el debate y la discusión sobre un tema que nos interesa y nos condiciona a todos. Pues creemos que sin discusión abierta, franca y leal no hay sistema democrático posible.

1) Primera hipótesis: el crecimiento desigual de medios e instituciones políticas, ha debilitado a las segundas y empobrecido el escenario público.

2) Segunda hipótesis: la debilidad de las estructuras político partidarias, unida a la ausencia de un esfuerzo serio y sostenido de formación política, han debilitado la presencia ciudadana.

3) Tercera hipótesis: El bajo nivel de ciudadanía, la saturación acrítica de información y la ausencia de genuinos ámbitos de debate público, han empobrecido la política.

4) Cuarta hipótesis: la presencia de fuertes liderazgos ejecutivos que actúan a manera de “pilotos de tormentas”, unida a la debilidad de las instituciones representativas, han forjado una democracia mediático- plebiscitaria.

5) Quinta hipótesis: el crecimiento mediático, su alto grado de concentración y el bajo nivel de ciudadanía han creado una nueva forma de poder con escaso o nulo control.

Dr. Ricardo del Barco