LOS MEDIOS COMO NUEVO ESPACIO PÚBLICO Y LOS COMUNICADORES COMO NUEVOS ACTORES POLITICOS
Una de las características más notables de nuestro tiempo es la creciente desafección de los ciudadanos por la política unida a una desvalorización de los instrumentos institucionales de participación política entre los que se destaca a los partidos políticos .Al mismo tiempo observamos un extraordinario desarrollo tecnológico de los medios de comunicación y una importancia creciente de los mismos en la sociedad y en la percepción ciudadana.
Naturalmente que este proceso, bastante generalizado, no se lo vive de la misma manera y con igual intensidad en todas partes. Por ello me limitaré en esta ponencia al examen de la situación argentina en el espacio temporal de 1983 al 2006.Como a su vez el período examinado que abarca casi un cuarto de siglo, tiene momentos bastantes diferenciados, propongo cuatro etapas, a saber:
1) El redescubrimiento de la democracia (1983 –87).
2) El enfrentamiento con las dificultades (1987.1995)
3) Continuidades y rupturas (1995. 2001)
4) Crisis y consecuencias (2001-2006)
En cada uno de estos momentos procuraremos examinar las características del escenario público y el desenvolvimiento de los actores políticos en el mismo.
1) El redescubrimiento de la democracia (1983 –87).
Cuando Argentina inicia su proceso de recuperación o refundación democrática en 1983, se mueve en un contexto internacional de revaloración de los sistemas democráticos y de rápido deterioro y sustitución de los regímenes militares de
No obstante lo antedicho y sin perjuicio de una marcada presencia ciudadana, manifestada en un proceso de masiva afiliación política, gran concurrencia a actos públicos en la campaña electoral de 1983 y 1985 e intereses por los temas políticos ,cuyo tratamiento merecía importantes espacios en los medios de comunicación, encontramos señales de un nuevo estilo político. Me refiero al comienzo de un proceso llamado “norteamericanización de la campaña electoral”, que uno de los partidos políticos que participan de la campaña, la UCR, cultiva con singular destreza, sin perjuicio de mantener el tradicional estilo de campaña basado en la presencia del partido político y sus seguidores en multitudinarias manifestaciones en el espacio publico.
Es en este nuevo estilo y en el uso del marketing político, donde encontramos, al comienzo de manera incipiente, un redibujamiento del espacio publico, este se ira transformando en escenario, donde actúan actores, conforme a las reglas del espectáculo en lugar de ágora donde debaten los ciudadanos. Para decirlo de una manera metafórica, el ciudadano ira dejando la plaza, para sentarse en
Los acontecimientos políticos de aquellos primeros años mantuvieron a nuestro juicio una presencia declinante del fervor democrático ciudadano y su presencia en el espacio público, junto a una importancia cada vez mayor de los medios de comunicación. Quiero insistir en que el cambio se ira manifestando en que al comienzo el medio tiene a comportarse como tal, es decir dar cuenta de lo que transcurre en la arena publica ,la plaza, el parlamento, las concentraciones partidarias, etc. y luego el medio es el ámbito en y donde transcurre lo publico. En este último caso la plaza se convierte cada vez más en el set televisivo. Lo que importa no es, lo que es, sino lo parece que es, o lo que se muestra que es.
El escenario publico a lo largo de este período, tiende como he señalado, a situarse cada vez menos en el ágora y esta solo va teniendo sentido en el medada en que es reflejada en los medios. No obstante ello, los partidos políticos demuestran un fuerte presencia publica y consiguientemente los ciudadanos todavía miran al escenario político con entusiasmo.
2) El enfrentamiento con las dificultades (1987.1995).
El segundo período se encuentra enmarcado entre dos elecciones, la de gobernadores provinciales y renovación parcial de la cámara de diputados (1987) y la presidencial de 1995.En este periodo hubo cinco elecciones de gran importancia, además de las dos citadas, contabilizamos la presidencial del 89, las renovaciones del congreso del 91 y el 93, y la constituyente del 94.
La derrota del partido gobernante en 1987, pareciera devolver importancia a los mecanismos políticos institucionales y tal vez pudiera entenderse que estábamos en presencia de una reversión de la tendencia a la mediatización del espacio público, pero en realidad no es así. En efecto a partir de esta elección, el perdidoso de la elección del 83, se mostrara cada vez más hábil en el manejo de los medios y estos tomaran rápida conciencia de su creciente poder. Los contendientes políticos comprenden que sin perjuicio de los escenarios públicos tradicionales, el espacio mediático va siendo determinante y en él, la lógica del espectáculo será la regla que se impone a la lógica de la política.
Recuérdese que en la elección presidencial de 1989 los estilos de campaña serán de alto impacto mediático, la personalización de la campaña – es el candidato, no el partido el protagonista -, junto a la presencia casi obsesiva de la encuesta electoral, y el reducido mensaje de alto impacto mediático (entre otros “Síganme. No los voy a defraudar”).
Esta característica no desaparecerá, sino que por el contrario se ira profundizando, y continuará su marcha ascendente en el tercer periodo.
Pero no se trata de que los partidos y las dirigencias políticas, han aprendido a usar un nuevo estilo de campaña y han adoptado un nuevo discurso publico hecho a la medida de las necesidades del medio, cosa que también ocurre, sino que ciudadanos ,grupos, dirigencias de distinta índole y movimientos sociales de variado contenido y procedencia. Adoptan las nuevas reglas de juego.
Ellas indican que: a) aquello que no transcurren el medio, no existe .Luego lo importante no es lo que se dice o se propone, sino estar en el medio. b) los mensajes deben ser breves e impactantes. c) El espectáculo nunca debe estar ausente, d) lo que transcurre en la plaza, debe estar diseñado para ser visto en la platea.
El contexto internacional de este periodo se caracteriza por el derrumbe del imperio soviético y los cambios que signan el nuevo siglo .La vigencia de la democracia a escala planetaria, el proclamado nuevo orden internacional y la anunciada muerte de las ideologías.
No cabe duda que nada transcurrió como los mas simplificados anuncios, lo pronosticaron, pero indudablemente que los cambios impactaron el escenario político institucional .De todos ellos me permito señalar aquellos que contribuyeron de manera directa o indirecta a modelar el espacio publico y a perfilar los nuevos actores.
La desideologización y el pragmatismo, la crisis del estado de bienestar y la presencia vigorosa del mercado, el desinterés de lo publico y un fuerte sentimiento individualista, la creciente interdependencia a nivel planetario, las sucesivas y repentinas crisis y la necesidad de nuevos liderazgos (“los pilotos de tormentas”), son algunas de la características de los nuevos tiempos .Si hasta el momento advertíamos la importancia creciente del medio como un nuevo espacio publico, debemos anotar que los medios se convierten en actores políticos, al lado de o en lugar de los actores tradicionales. En ese contexto de perdida de antiguas certezas, decepción de reciente confianzas. “con la democracia se come, se educa, se vive......” y desconfianzas de los mecanismos representativos, los medios aparecen como los nuevos actores en los cuales se depositan la creencia y la confianza en su capacidad de hacer presente y solucionar demandas cotidianas de corto o largo alcance. El reclamo ciudadano va dirigido no al representante institucional, sino al más oído programa radial o al más visto programa televisivo, o se lo realiza en un formato que cautive la atención del medio. La manifestación, el corte de calle o el reclamo estridente, que pueda ser recogido e inserto en el espacio mediático su vez, el medio canoniza, acepta o rechaza el reclamo. La figura de aquella jubilada - Norma Pla -que de manera intuitiva y con una gran percepción del nuevo escenario, supo aprovechar y nutrir el escenario mediático con singular versatilidad, bien puede ser un claro ejemplo de lo que venimos diciendo, semanalmente los medios recogían desde el desmayo de la reclamante, hasta las lágrimas de un poderoso Ministro o los choripanes ofrecidos frente a la casa de la Moneda, en alusión no tan metafórica al titular de dicha repartición.
Si en el nuevo espacio publico y sus reglas del espectáculo transcurrían gran parte de la política no es extraño que los programas “no políticos” fueran los que recogieran mayor presencia política, el humor, la audacia y la trasgresión ganaban cada vez mas espacio .Desde camas y bañeras, en equívocas visitas, se realizaban consideraciones políticas o transcurrían entrevistas de igual naturaleza, que luego se prolongaban en espacios donde ocurrencias festivas y desempeños de alguna veta artística real o presunta del candidato o dirigente, culminaban la presencia publica de los mismos.
En este período es donde se advierte con claridad el cambio de lugar del escenario público y el estilo del mismo. El desplazamiento del ágora al escenario mediático, esta
consumado ,y los actores políticos en él se desempeñan conforme a la lógica del espectáculo .Anoto además un fenómeno que se produce en esta etapa y perdura hasta el presente, la creciente publicitación de lo privado ,contracara de la privatización de lo publico .Lo que denomino publicitación de lo privado, o dicho en términos clásico los problemas del oikos discutidos en el ágora ,lo más grave que encierra es la sustracción de las cuestiones publicas al debate publico .Por supuesto la lógica de espectáculo se ve reforzada con este estilo. Digo entonces que frente a este fenómeno, el ágora se convierte en una suerte de gran “conventillo mediático”. Doy razón de esta expresión, el conventillo, como sabemos era esa unidad de vivienda, a comienzos del siglo pasado, en la que compartía varias familias de escaso recursos, las habitaciones de una antigua casona y el patio era el lugar obligado adonde se proyectaban las rencillas y los afectos privados, que trascendían los estrechos límites de la habitación privada. Los medios sirven de sostén a este conventillo, donde se entrecruzan decires y vidas privadas, mostradas sin tapujos y con una estética que nos recuerda al viejo sainete criollo. No es necesario decir que los medios, no solo actúan como tales en este contexto, sino que se convierten en actores y voceros de ese colectivo incierto que se lo denomina “la gente”.
3) Continuidades y rupturas (1995. 2001)
El periodo se enmarca entre una elección reelectiva y la más grave crisis institucional de la época democrática, que incluyó el retiro anticipado de Fernando de la Rua.
Hablamos de continuidades en primer lugar porque el formato altamente mediático de la política argentina, se mantiene y profundiza, incorporando nuevas adquisiciones. Si comparamos las elecciones del 95( reelección de Carlos Menem) y la del 99 (triunfo de la Alianza) advertimos un crecimiento exponencial del Marketing Político .La ultima elección mostró, como lo han destacado los estudios especializados, el clímax de lo mediático, situación que se prolongó a lo largo de los años de gestión delaruista Destaco que en este período se produjeron dos hechos entre otros ,que merecen ser destacados por su alto impacto mediático .el primero es la creación del FREPASO, con un desempeño electoral significativo en 1995 y como parte de la Alianza ganadora en 1999.Acá nos encontramos con un verdadero ejemplo de Partido mediático, cuya nacimiento, crecimiento y desaparición ,mostró los logros y la debilidades de un emprendimiento de tal naturaleza .El segundo ejemplo, lo constituye las elecciones de Octubre del 2001,en la renovación parcial de la Cámara de Diputados de la Nación ,en la apareció el llamado “voto bronca”. A mi juicio, este voto, fue en gran medida una expresión de lo que he denominado “el partido mediático de la bronca”, que nació y se desarrollo a través de los medios. Los mismo publicitaron y cultivaron el llamado fastidio o bronca de la “ gente”,colectivo impersonal que fue interpretado por los medios Los candidatos ,tales como famosos muertos ,Alberdi Sarmiento entre otros se daban la mano con Clemente y la mulatona, personajes ficcionales ,que aseguraban, especialmente el primero ,el no robo atento a que era manco .Debo anotar también una “ inteligente” campaña mediática, que entre otras vías se desarrollo por correo electrónico demostrando una mentira, tal como, que si se votaba en blanco se beneficia a los partidos que recibirían mas dinero del fondo partidario permanente, y por tanto había que anular el voto ,poniendo los aludidos candidatos o colocando en el sobre algún elemento espurio o el recuerdo del ascendiente materno de los candidatos tradicionales. De esta manera se estimuló la anulación del voto, cosa que ocurrió en una proporción hasta entonces nunca alcanzada en nuestros registros electorales .Cumpliendo la auto profecía mediática de que en esa elección el fastidio ciudadano se manifestaría a través del voto bronca- No estoy diciendo que todo esto ocurriera sin ningún asidero en la realidad, pues era y es evidente que existía y existe un malestar frente a la dirigencia política y los partidos políticos, si no que hubo una alta responsabilidad mediática en lo producido.
4) Crisis y consecuencias (2001-2006)
El período comienza con una crisis que se manifiesta como tengo dicho con la renuncia del presidente en medio de la llamada rebelión de las cacerolas y abarca la turbulenta transición que consumió tres presidentes, e incluyo el default mas traumático de la historia de la república .Las reglas electorales que debían presidir la elección presidencial mostraron a su vez un grado de confusión, de variación y de inseguridad que llevaron a una elección presidencial en abril del 2003, con una suerte de sistema no prescrito que se denominó “neolemas”, donde tres candidatos de un mismo partido se presentaron como candidatos de partidos distintos. Como sabemos la doble vuelta electoral no se realizo pro que el ganador de la primera vuelta, el ex presidente Carlos Menem, declino de participar en la misma y el perdedor de la primera vuelta resulto electo como presidente. Ello se debió a que según la previsión o mejor, la imprevisión del Código Nacional Electoral, frente a una situación como la que se presentó. Digo esto por que en la anterior disposición al respecto, que rigió para la elección de 1973, si estaba prevista, que frente a situaciones como esta, la segunda vuelta se realizaba entre el segundo y el tercero. He mencionado esta situación porque aquí se produjo una de las novedades más significativas de tipo institucional, producida en gran medida por un hecho mediático. Me refiero al impacto de la encuesta preelectoral y su impacto en el acto propiamente dicho del sufragio. Todos sabemos que desde hace ya muchos años y con un razonable grado de precisión, sabemos las tendencias del electorado, bastante tiempo antes de
Debo señalar también que en esta etapa se presenta la desarticulación final del sistema de partidos en Argentina, proceso que comenzó a insinuarse en la derrota de la UCR en la elección de 1987 y que se fue acentuando en cada uno de los períodos posteriores. Mas allá de la permanencia formal de mucho de los partidos tradicionales, las profundas modificaciones, desprendimientos, alianzas ad hoc y emprendimientos electorales al solo efecto eleccionario, unido a los desplazamientos que los españoles denominaron “transfugismo político”, los ecuatorianos “camisetazo” y que nosotros atento a acontecimientos recientes podemos denominar “la borocotización de la política”, han contribuido a desplazar el ágora a los medios y estos se han convertido en el “verdadero espacio publico”, ya que solo existe lo que esta allí y los actores se legitiman por su aparición en los medios y su lucha por permanecer en los mismos. Algunos han señalado que la crisis del 2001, devolvió el ciudadano a la plaza, pero me permito recordarles que mas allá de lo genuino de la rebelión ciudadana, que se expreso en la rebelión de las cacerolas, ello no habría tenido la repercusión que alcanzó, sin la evidente connotación y protagonismo mediático que tuvo.
Debo señalar que en este periodo además de mantenerse el tipo de escenario publico mediático y el rol de actor político de los medios, ambos se acentúan. En efecto la aparición de un nuevo estilo de presencia política, caracterizado por el “ganar la calle”, ya sea en forma de piquetes, manifestaciones y cacerolazos, hizo de los medios a actores privilegiados, porque sin ellos muy poca o ninguna trascendencia hubieran tenido estas formas de presencia publica.
Conclusiones:
Desearía plantearlas a manera de hipótesis, que susciten la discusión y no como axiomas o afirmaciones dogmáticas, que impidan el debate y la discusión sobre un tema que nos interesa y nos condiciona a todos. Pues creemos que sin discusión abierta, franca y leal no hay sistema democrático posible.
1) Primera hipótesis: el crecimiento desigual de medios e instituciones políticas, ha debilitado a las segundas y empobrecido el escenario público.
2) Segunda hipótesis: la debilidad de las estructuras político partidarias, unida a la ausencia de un esfuerzo serio y sostenido de formación política, han debilitado la presencia ciudadana.
3) Tercera hipótesis: El bajo nivel de ciudadanía, la saturación acrítica de información y la ausencia de genuinos ámbitos de debate público, han empobrecido la política.
4) Cuarta hipótesis: la presencia de fuertes liderazgos ejecutivos que actúan a manera de “pilotos de tormentas”, unida a la debilidad de las instituciones representativas, han forjado una democracia mediático- plebiscitaria.
5) Quinta hipótesis: el crecimiento mediático, su alto grado de concentración y el bajo nivel de ciudadanía han creado una nueva forma de poder con escaso o nulo control.
Dr.
No hay comentarios:
Publicar un comentario